LA ESCONDIDA HOTEL & RESTAURANTE
Los propietarios no dudaron en comprar La Escondida cuando, hace ahora 15 años, un vecino de la zona, de forma espontánea, decidió llevarles a ver la casa. Aupada a 600 metros de altitud, la ruta que conduce hasta La Escondida le lleva a través de hermosos olivares y arboledas de almendros, bosques de pinos y, ocasionalmente/de vez en cuando, algún pequeño pueblo. En primavera el campo se cubre en un mosaico de colores, cubierto de flores silvestres de persistente fragancia.
Al estar tan enamorado de la zona, los propietarios fueron comprando gradualmente más y más tierra que rodea la casa principal. Tras quince años, la propiedad suma ahora 500 hectáreas de terreno. Su estilo rústico y sofisticado es evidente a lo largo y ancho del hotel.
Habiendo tenido la suerte de viajar extensamente por el mundo, los propietarios querían utilizar su experiencia para crear el tipo de hotel en el que a ellos mismos les gustaría alojarse. Tan pronto como uno entra en La Escondida se siente como en casa en el corazón de la España más auténtica.
Nuestro fantástico chef prepara menús regionales, sencillos y deliciosos, con los ingredientes locales más frescos, utilizando frutas cosechadas a mano y las verduras de nuestra propia huerta. Aunque el sol brilla durante 300 días al año, en las noches más frías cenamos dentro de nuestro restaurante tradicional, con sus vigas originales, muros de piedra y el fuego de la chimenea siempre encendido. Cuando el sol lo permite, servimos las comidas en nuestras impresionantes terrazas, bajo grandes cielos azules y con unas impresionantes vistas al valle. No es de extrañar que la mayoría de las comidas se alarguen y se conviertan en asuntos de placer y relax.
Y entre plato y plato, visite a nuestros experimentados terapeutas del spa, elija entre las numerosas actividades posibles o sumérjase en la piscina cubierta (climatizada) o en la exterior.
Los bosques de esta zona son muy ricos en vida animal –jabalies, ciervos y el raro lince ibérico campan a sus anchas por estas tierras, donde también habitan una abundantes especies de aves.
La temporada de caza es de mayo a octubre y, si lo desea, puede animarse acompañado de nuestros expertos locales. Aunque la vista se sienta naturalmente atraída por la belleza del entorno, no se olvide de mirar de vez en cuando hacia arriba para detectar a las águilas reales que a menudo nos observan desde el cielo; es una especie que rara vez se avista en otros lugares de Europa.
Ubicado en la comunidad de Penáguila, a 15 minutos de la ciudad de Alcoy y en la puerta de entrada al Parque Natural Font Roja, el impresionante terreno que rodea la finca de La Escondida está completamente protegido –no es frecuente poder disfrutar de estas vistas ininterrumpidas–. Los únicos sonidos que oirá después de una noche de sueño reparador son las campanas y los cencerros de los rebaños de cabras en la distancia.